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“En términos legales, un hombre es culpable cuando viola los derechos de otros.- En ética, lo es sólo con que piense hacerlo…” KANT.-
El desarrollo económico social y tecnológico genero grandes expectativas en la medicina lo que está llevando a una creciente complejidad en la atención de la salud.-
¿Qué está bien y que está mal hacer en medicina?, son preguntas que nos hacemos desde los inicios de la medicina moderna hace mas de 2500 años.-
Los planteos éticos se reactualizan después de la Segunda Guerra Mundial con el descubrimiento de los experimentos nazis y al replanteo de los derechos de los sujetos de investigación biomédica.-
Todo seguirá acompañado por los movimientos de los derechos civiles, por la justicia social y contra el racismo, las luchas por los derechos humanos y el derecho a la salud, los movimientos feministas y de defensa de los derechos de los pacientes.-
Todos estos dilemas y conflictos se multiplican y hacen pasar a un primer plano a esta disciplina que es la “ética de la salud”.-
No hay dudas sobre que los adelantos de la ciencia y la tecnología medicas de este siglo han contribuido a mejorar los niveles de salud y bienestar de importantes sectores humanos; pero también está claro que esa contribución ha sido constantemente exagerada por el poder medico, en desmedro de la influencia del progreso social y económico.-
Se generan concepciones de prevención y tratamiento de las enfermedades excesivamente subordinados al uso de alta tecnología y centradas en el individuo lo que crea dilemas éticos complejos; como puede ser el uso de la genética con objetivos no médicos, como la selección de sexo en la descendencia.-
La “bioética” ha irrumpido en el escenario de la atención medica reclamando igualdad de status con las especialidades medicas tradicionales.-
No sorprende que un nuevo especialista el “eticista”, se pasee por los pasillos de los hospitales, centros académicos y de decisión de políticas de salud.- Su opinión es consultada ante desacuerdos entre los médicos y los pacientes o entre el paciente y su familia, cuando se incorporan nuevas tecnologías medicas, cuando se diseñan protocolos de investigación en seres humanos o cuando importantes sectores de la sociedad quedan marginados de los beneficios del sistema de atención de la salud.-
La bioética estaba recluida al análisis de situaciones límite como el respeto a la autonomía de los pacientes en decisiones que afecten su salud, o el consentimiento informado en protocolos de investigación y tratamientos experimentales; pero también se comienzan a cuestionar las graves injusticias y desigualdades que se dan en el acceso a la salud; como el acceso equitativo a los servicios de salud independientemente de la capacidad de pago.-
En 1948 se constituye la OMS y define a la salud como “un estado de completo bienestar físico, mental y social”.-
A fines de los 80, los delegados del Vaticano y de las naciones musulmanas propusieron a la Asamblea de la OMS agregar a la frase “físico, mental y social”, una cuarta categoría de la salud: la espiritual, fueron 24 votos a favor, 10 en contra y centenares de abstenciones; ese voto no implico la fundación de un “departamento para las enfermedades del espíritu” por parte de la OMS ni la difusión de escuelas de especialización en la medicina del espíritu.-
“El hombre encuentra en el sufrimiento, la paz interior e incluso la alegría espiritual; se reencuentra con su propia humanidad y su propia dignidad”.- ( Carta Apostólica.- Salvifici Doloris.- Juan Pablo II.- 1984).-
“El prolongamiento de la vida y el aspirar a una salud perfecta (belleza, juventud, felicidad) son intrínsecamente condenados a la autoderrota.- Se aplica necesariamente a la ley de las ventajas decrecientes.- Se puede ayudar a un mayor número de personas a llegar hasta los 80 o 90 años.- Pero como todos los geriatras saben, esto no equivale a conferir ni autonomía, ni conciencia, ni la movilidad del individuo.- Prolongar la vida es medicamente posible, pero comúnmente no es una vida plena, sino que está expuesta al abandono y la degradación… ¡Que destino ignominioso el de la medicina si solo debiera obtener pequeñas logros en la vida de las personas pero sin ninguna alegría!... Es obvio que la prolongación de la vida –la abolición de la muerte- acaso por medio de alguna variante de la invernacion, no sería una solución sino solo un agravamiento de la misma”.- ROY PORTER.-
La medicina aun siendo una actividad que no puede confundirse con otras y aun desenvolviéndose prevalentemente en el marco de sus propias instituciones, se abre a otros aportes que pueden enriquecerla.-
Pero aunque la sociedad, que es la otra parte firmante del contrato, no debe ser identificada únicamente con el poder económico y político, las leyes y las instituciones públicas; la sociedad abarca muchos otros sujetos que proveen, en mayor o menor proporción, salud (o enfermedad).-
Los mismos son guiados por motivaciones éticas y por elecciones personales diferentes, las que dentro de los límites de “non nocere” (no dañar) deben ser reconocidas y aun facilitadas: sea en nombre de la libertad, sea porque el “bien común” coincide más con la pluralidad que con la uniformidad, sea por las orientaciones bioéticas o sea por los comportamientos personales.-
La reflexión ética no es un modo de pensamiento, no se trata de dirimir acerca del bien y del mal como entidades independientes de los seres humanos, la ética es una toma de posición que puede justificarse, es una concepción del mundo y de la vida.-
La reflexión ética trata de encontrar aquellos valores que marcan nuestra vida, para poder desde allí encarar la acción profesional, en este caso, en el marco de la salud.-
Los términos “calidad de vida” y “promoción de la salud” identifican uno de los principales objetivos de las sociedades contemporáneas, planteando interrogantes no exentos de ambigüedad y, a veces de trágicas contradicciones por lo que requieren un atento discernimiento y una profunda clarificación.-
En la Encíclica Evangelium Vitae, a propósito de la búsqueda cada vez mas afanosa de “calidad de vida” que caracteriza especialmente a las sociedades desarrolladas, afirma: “ La llamada “calidad de vida” se interpreta principal o exclusivamente como eficiencia económica, consumismo desordenado, belleza y goce de la vida física, olvidando las dimensiones más profundas - relacionales, espirituales y religiosas - de la existencia.- Es en estas dimensiones más profundas donde hay que concentrar la atención para buscar la clarificación adecuada.- Todas las dimensiones de la persona -la corpórea, la psicológica, la espiritual y la moral- han de promoverse en armonía.- Esto supone la presencia de condiciones sociales y ambientales aptas para favorecer ese desarrollo armonioso; por tanto, el contexto socio-ambiental caracteriza este segundo nivel de calidad de la vida humana, que debe reconocerse a todos los hombres, incluso a los que viven en países en vias de desarrollo.- En efecto, la dignidad de los seres humanos es igual , independientemente de la sociedad a la que pertenezcan.-
La enfermedad es solo una situación, lo ético es sostener que el enfermo no pierda su condición de ser humano.-
POTTER (en 1975) ya habla de una Bioética Global que abarca las decisiones en otros campos y no solamente en el de la salud.- Relaciona la Bioética con el Medio Ambiente y los Derechos Humanos, y de esta manera -dice- se hace la vida más visible.-
Diego Gracia en su artículo sobre Justicia Sanitaria publicado en el Boletín de la Organización Panamericana de la Salud (1990) expresaba: “la ética parece haber desatendido a la economía y a la política, y estas por su parte, han decidido “prescindir” de aquella, cuando no suplantarla, lo cual ya es una forma de injusticia”.-
La ética es un saber racional que impulsa a hacer lo correcto, a tener “buenas razones” para actuar, lo que hace que las decisiones que se toman sean justas.-
La ética no es un procedimiento de decisiones, sino una fuente esencial para tomar decisiones, porque precisamente la pregunta y el problema de la ética es saber ¿cómo debemos vivir?-
La pasión de la historia humana es la propia pasión de la ética, que no es otra cosa que la pasión por la vida, porque toda preocupación tanto teórica como práctica, radica en saber cómo llevar una vida humana.-
En consecuencia, una reflexión ética de la salud no es otra cosa que una reflexión por la vida.-
La transición de la medicina y de las ciencias de la salud desde la curación hasta la prevención constituye una autentica revolución cultural.-
La prevención no es otra cosa que la tematizacion de las calidades posibles futuras de vida, la dignidad de la vida, la dignidad de la vida bien entendida como la ampliación de los horizontes, tanto de las esperanzas como de las expectativas de vida, y que la vida humana no es de ninguna manera posible sin la vida entera del planeta.-
Por ello el trabajo ético se fundamenta, en una reflexión permanente y no momentánea -cuando se presenten los problemas- de las posibilidades y expectativas de vida.-
Referencias Bibliográficas.-
- Boletín de la OPS (1990).-
- Bioética y Medio Ambiente.- Maldonado C. (2000).-
- Carta de Punta del Este.- OEA.- (1966).-
- Calidad de Vida y Ética de la Salud.- Asociación Católica de Psicología.- (2007)
- Carta Apostólica Salvifici Doloris.- Juan Pablo II.- 1984.-
- Ética de la Salud.- Giovanni Berlinguer.- (1984).-
- Encíclica Evangelium Vitae.-
- Estética, Ética y Hermenéutica.- Michel Foucault.-
- Ética de la Salud como Ética de la Vida.- María Inés Jara Navarro.-
- Fundamentos y enseñanza de la Bioética.- Gracia D. (1998).-
(*) Medico Cirujano.- Especialista en Medicina Legal.- Especialista en Criminología.- Coordinador del Comité de Bioética del Hospital J.B. Iturraspe de Sn Francisco (Cba.).- |
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